Los números de la macroeconomía del segundo trimestre publicados por el INDEC confirman el desbarranque económico y se puede predecir que la inflación seguirá en alza, debido a la abultada emisión monetaria.

El Producto Bruto Interno es el indicador de la producción de un país, y hay varias formas de medirlo, aunque la manera más usual de expresarla es mediante el resultado de la suma de los precios finales de todos los productos y servicios de la economía. Aunque un muy buen indicador del bienestar de un país lo refleja el PBI per cápita, en el que aquel número se divide por la cantidad de habitantes, o el PBI por paridad de poder adquisitivo.

El PBI está integrado por la suma de cuatro pilares macroeconómicos: la inversión, el consumo privado, el gasto público y las exportaciones menos importaciones.

Ahora bien: según los datos del segundo trimestre, la Formación bruta de capital fijo, la inversión, fue un 27,3 por ciento menos que en el primer trimestre, y se invirtió un 12% del PBI. Cabe aclarar que para crecer el año que viene, la inversión debió superar ese porcentaje, ya que hasta 12 por ciento del PBI, se invierte para reposición: las empresas compran una máquina para reponer otra rota, o “la atamo’ con alambre”, y no otra máquina para aumentar la producción.

¿Por qué? Porque privadamente se consumió aproximadamente 1,3 billones de pesos menos que entre enero y marzo, lo que significa que la baja del consumo fue del 18,9 por ciento del PBI.

También hubo una baja del gasto público con respecto al primer trimestre, en este caso del 10,4%.

Si bien hay superavit comercial, en el 2º trimestre el país exportó 7,9 por ciento menos que en el 1º trimestre, pero la falta de dólares hizo estragos en aquellas industrias que necesitan insumos importados: la caída fue del 19,1 por ciento.

Estos números, informados por el Indec, expresan  las consecuencias económicas de la cuarentena, por un lado, y la ineptitud del gobierno, por el otro, cuando pensaba que emitir no iba a tener consecuencias. Ya vimos lo que pasó con el dólar (hoy el Banco Central ya no tiene reservas netas). Pero seguirá la presión inflacionaria en el nuevo año: el país produjo entre abril y junio por 606.993 millones de pesos (24 mil millones menos que entre enero y marzo), pero la base monetaria hoy (el dinero que todos tenemos en nuestros bolsillos más lo depositado por los bancos en el BCRA) es de $2,5 billones al 9 de diciembre. Es decir, hay circulando el cuádruple de pesos que los necesarios. Esto irá a mayor consumo, (máxime con la flexibilización de la cuarentena, con los comercios que volvieron a abrir a pleno, incluso gastronómicos) y al dólar.

Año nuevo, problemas viejos.

 

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Año XVI Edición 5435