Banner Top
Jue, May 14, 2026

Por Néstor Sierra Fernández
@nesifear

El Concejo Deliberante aprobó ayer la rendición del cuentas del presupuesto 2018, por 12 contra 10, con lo que los votos positivos de toda la bancada oficialista alcanzaron para superar a los negativos de Unidad Ciudadana y el Frente Renovador.

Si bien la totalidad de concejales opositores suman 12, estuvo ausente de la sesión el massista Sebastián Beroldo y, al momento de la votación, la peronista Mayra Benítez Laporta.

El presupuesto total, teniendo en cuenta ingresos, gastos y créditos, fue de 5164,43 millones de pesos. Fue Noelia Quindimil, de Cambiemos (que es contadora), quien realizó un exhaustivo análisis de los montos destinados a cada rubro, tanto que costaba seguir el fárrago de números.

La obra pública tuvo preponderancia: tanto, que Espacio Público tuvo una erogación de $1608 millones, y desarrollo Urbano, 712 millones, según analizó Quindimil. Los otros rubros que más dinero requirieron fueron: Desarrollo Social, $528 milones; Salud, $425 millones; Desarrollo Sustentable, $420 millones; Educación y Cultura,  $237 millones y Economía, $222 millones, entre otros.

En cuanto a las obras a las que se le destinó “el 53 por ciento” del presupuesto, la sobrina nieta del recordado “Manolo” detalló: remodelación del plazas, colocación de luces ledes en el 80% del distrito, el plan contra las inundaciones, obras en seguridad, Salud (como la red AMBA), remodelación de todas las unidades sanitarias y la construcción de tres nuevas, una de ellas en Valentín Alsina, y otros.

Pero defenestraron la rendición de cuentas Marcela Fernández (FR) y los kirchneristas Edgardo Depetri y Héctor Montero.

Fernández criticó que “hubo un incremento del presupuesto del 64 por ciento pero una reducción en muchos rubros, como en seguridad para escuelas, y una reducción de 8% en mantenimiento de vehículos”. Además, fustigó que “de dos grúas para poda, funciona solo una porque no reparan la que no anda por la reducción del presupuesto”.

También los peronistas criticaron el presupuesto pero partiendo de la crisis económica nacional, enlazando la política del intendente Néstor Grindetti con la económica de Mauricio Macri. Para Depetri, ambos funcionarios “son lo mismo. La pobreza en Lanús alcanzó niveles inusitados. Es cierto que se hicieron obras, pero la gente no come asfalto”.

En el mismo sentido, el exdiputado atacó que “pagar las tarifas es un lujo para la clase media”. Además, señaló que “estamos ante una emergencia; hay hambre y Macri y Grindetti no lo pueden desconocer”, lo que graficó con estadísticas: “En Lanús, el 43 por ciento de los pibes presenta malnutrición”, descerrajó.

En cuanto al presupuesto, entre los puntos que criticó, dijo que “ajusta los salarios municipales, porque hicieron bajar los salarios”, y que los gobiernos nacional y municipal “dejaron de hacer obras cuando obtuvieron el préstamo del FMI”.

La nota de color estuvo dada por un fuerte intercambio de palabras en plena sesión entre el oficialista Gabriel Ruíz y Depetri, cuando este había terminado su oratoria.  El entredicho obligó a llamar al orden a propio y ajeno al ocasional presidente del cuerpo, Jorge Schiavone, quien había tomado ese lugar solicitado por el titular del Cuerpo, Marcelo Rivas Miera.

Luego, Montero criticó que “esta rendición de cuentas es inconsistente porque parte de un presupuesto falso”. Comparó el presupuesto 2018 con el del 2014, el penúltimo de la gestión de Darío Díaz Pérez, y dijo que, medido en dólares, se invirtió más en aquel año que en el último. Para ello, tomó un dólar de $8,58 en diciembre de 2017 y de $38,90 en igual mes del 2018.

Ejemplificó con el rubro “Ingresos corrientes, que en 2014 fue de US$131 millones, en 2018 equivalió a US$116 millones”, entre otras erogaciones.

0 Comments

Leave a Comment

Año XIX, edición Nª 6885

EDICTO