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Mié, May 6, 2026

Por Néstor Sierra Fernández
@nesifear

La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) cumplió en su regreso presencial con creces las expectativas, y en la noche del miércoles último inundó nuevamente una sala con sus acordes de cuerdas, en este caso el amplio auditorio del Centro Cultural Kirchner, en la Ciudad de Buenos Aires.

Afuera, frío y garúa. Adentro, la ansiedad y el calor del público que llenó el aforo asignado, ávido de disfrutar en forma libre y gratuita el arte de la Orquesta Sinfónica, uno de los 9 elencos de la Dirección Nacional de Organismos Estables  de la Secretaria de Gestión Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación. que volvió tras más 18 meses de ausencia en los escenarios por la maldita pandemia.

La OSN es parte de los 9 elencos de la Dirección Nacional de Organismos Estables, dependiente de la Secretaria de Gestión Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación.

Fragmento de la interpretación de “Divertimento”, de Mozart por la Orquesta Sinfónica Nacional (Néstor Sierra Fernández)

Jusatamente por los protocolos por el Covid, el regreso fue con una orquesta limitada solo a los músicos de cuerdas. Así, el maestro Carlos Vieu dirigió a más de 20 ejecutantes, entre primeros y segundos violines, violas, cellos y contrabajos.

A las 20.00 en punto, la función se inició con la pieza “Metamorfoseando”, del argentino Gerardo Gardelín, en la que unió el tango con la música clásica. El compositor le explicó a PUNTO SUR que el encuentro de estilos, como lo compuso en plena cuarentena, se debió a que “tenía que hacer la catarsis de la pandemia y cambiar yo, entonces apliqué esos sentimientos a la obra”.

La Orquesta deleitó luego con “Divertimento” en Re menor, de Wolfgan A. Mozart, en sus tres movimientos. Luego, inundaron el anfiteatro los acordes de Edward Elgar y su “Serenata para cuerdas, en mi menor, Op. 20”.

Así, el Maestro recorrió, con tres obras, la historia de la música mundial y la obra de un argentino… O mejor dicho, de dos, ya que fuera de espectáculo, cerró con “Muerte del ángel”, de Astor Piazzolla. Vieu explicó a este medio los motivos de la selección en que debió “elegir obras de cuerdas originales, que permietieran un despliegue expresivo y técnico que mostrara la capacidad de la Sinfónica Nacional”.

Si el coronavirus sigue menguando, el año que viene la OSN se presentará ya con todos los instrumentos, sumándole a las cuerdas los de viento, madera, teclado, percusión. Pero la espera terminó.  El público (todos con riguroso barbijo colocado) aplaudió de pie, como el regreso presencial de nuestra máxima orquesta se lo merece.

Maestro Vieu: “Fue el fin de un largo tiempo de angustia”

Maestro: ¿cuales fueron sus sensaciones en este esperado regreso a un escenario de la Orquesta Sinfónica?
-Una gran emoción, fue un largo tiempo contenido de incertidumbre, angustia, de no poder hacer lo que es la identidad de cada uno de nosotros, así que esta vuelta tiene sabor a premio y a acto de justicia. Los que defendemos la cultura la vimos peligrar porque no era una prioridad a pesar de que tanta gente pudo pasar este largo tranco de la  pandemia por las redes a ver cultura, a ver conciertos, cantantes, instumentistas, recitales, filmados obviamente, pero que le dieron a la gente espiritualidad y ánimo. La verdad, para todos nosotros es un gran privilegio y para mí haber sido invitado a dirigtir el primer concierto del regreso es un gran honor. Viví una noche extraordinaria.

-Y la masiva asistencia del público demostró la necesidad  de nuestra gente por la cultura.

-Enorme, porque además, la actitud del público, desde el respeto hasta la efusividad de las ovaciones que hubo fue realmente memorable; hacía falta ese mimo de la gente, y recibir la energía y poder dar lo que hacemos fue una fiesta.

-¿A qué se debió esta selección de obras de un autor argentino, Gardelín, Mozart y Elgar? 

-Básicamente, primero para dar variedad; segundo porque la orquesta está tocando todavía con un orgánico acotado, entonces al tratarse solamente de cuerdas necesitábamos tocar obras que fueran originales para cuerdas pero que al mismo tiempo no fueran para una camerata, o sea que hubiera todo un despliegue expresivo y técnico que mostrara la capacidad de la Sinfónica Nacional. Nos salió bastante buena la idea porque pasamos por tres períodos diferentes -mejor dicho cuatro incluyendo a Piazzolla- de la historia de la música, y entre los cuatro haber tocado dos autores argentinos siendo la Orquesta Nacional argentina, me pareció muy especial para programarlos.

<font= Arial> -¿Para cuándo está previsto el regreso de toda la orquesta, es decir maderas, vientos, percusión?

La verdad  es que no sé una fecha precisa pero esperemos que lo más pronto posible, todo depende de que sigamos con  esta calma descendente de la problemática sanitaria  y además ver los protocolos , que son muy diferentes en cada lugar del mundo y de orquesta a orquesta, ya que hay algunos que dicen “mamparas, sí”, otros que dicen que no, algunos ya tocan sin barbijo y otros siguen con este; creo que hay un tránsito por un terreno desconocido que hace que a prueba y error se vaya pasando la información de organismos  gemelos a este entre sí, y creo que en algún momento, entre lo sanitario y lo protocolar, volveremos a la normalidad.

Imagen principal: Georgina García.

Agradecimientos: María Laura Escobar, Georgina García, Gonzalo Quintás, Marisa Tomaselli, Lucía Gentile, Prensa Min. Cultura de la Nación.

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Año XIX, edición Nª 6885

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