El senador bonaerense y exintendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, presentó en esa Cámara un proyecto para que se declare de Interés Provincial las esculturas «El Malevo de Fierro» (El «Tigre» Millán) y «Tango de Acero», de Valentín Alsina.

Las esculturas están ubicadas en la Plazoleta de la avenida Remedios de Escalada de San Martín 4384, entre Palacios y Curupayti, a escasos metros del ingreso al Puente Alsina.

Las obras fueron inauguradas en 2013 bajo la intendencia de Díaz Pérez, y fueron encargadas y realizadas por el mundialmente reconocido artista y escultor José Perera nacido en Madrid, España en 1948 y afincado en Lanús desde su adolescencia.

En los fundamentos del proyecto,  Díaz Pérez expresó que «estas obras fueron realizadas por pedido de la gestión que como intendente encabecé  entre el 2007 y el 2015 en mi querida Lanús en el marco del 70 aniversario del distrito. Las realizó  un exquisito artista que supo entender y rescatar la esencia del barrio, la ciudad y el puente Alsina en su conjunto como valor histórico y que hacen a nuestra esencia como pueblo del conurbano, de ello la necesidad de esta declaración para que sean cuidadas y preservadas como se merecen. como un tramo importante de nuestra historia como ciudad».

La historia del «Tigre» Millán
Según las leyendas, que extractamos del sitio «La página de los cuentos,» en épocas de taitas, guapos y malevos, «El Tigre» Millán vivió en el barrio porteño de Barracas, alrededor del año 1900. Era un asiduo concurrente a milongas, «donde las musas o percantas, nunca se negaban a un baile, pues su trabajo era el de coperas, alternadoras, y meretrices».

Millán (no era su verdadero apellido), trabajaba en el frigorífico ‘La Anglo’, en La Boca, cercano a Puente Alsina,  frente al Riachuelo.  La historia cuenta que siempre bailaba con la misma señorita, la mejor bailarina de ese piringundín, quien era la preferida y amante del jefe de Policía de La Boca.

Siempre de acuerdo al mito, esa señorita le dijo a su amante «cana»:

-Oye querido, este Millán me tiene asqueada, viene al baile sucio, con olor de su trabajo, con la misma ropa, sacámelo de encima.

-«Tranquila querida, le digo a mis muchachos que le den un susto para que no venga mas», fue la respuesta.

Hasta que «una noche fue interceptado por dos milicos, vestidos de civil y enviados por su jefe. Al verse acorralado creyendo que lo iban a robar, sacó de su bota el facón que siempre llevaba consigo y el susto se convirtió en muerte: los cobardes troncharon la vida de Millán con dos tiros certeros al verse atacados por El Tigre». El escenario fue el mismísimo Puente Alsina.

En sus últimos hálitos de vida, fue asistido por un transeúnte ocasional.

-«¿Quien te hizo esto, Tigre?»

A lo que respondió con una frase que dejó para la historia el malevo Millán.

“El hombre, para ser hombre, no debe ser batidor”.

1 Comment

horacio 30 de junio de 2018 at 20:27

En el dia de ayer se robaron

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Año XVI Edición 5939