Por Néstor Sierra Fernández

@nesifear

Dueña de una voz encantadora, el último sábado 21 de este mes se presentó por tercera vez en el Centro Comercial de Lanús. La soprano María Laura Sangiorgio  es una de las coreutas del Coro Polifónico Nacional. Nacida en Morón, en el oeste del Gran Buenos Aires, donde comenzó sus estudios en el Conservatorio Provincial «Alberto Ginastera», se formó y perfecciona en el Teatro Colón, donde actuó en dos óperas «Cenicienta» y «La Schiava liberatta» (La esclava liberada).

Actuó en Estados Unidos y en Italia, país natal de su «abuelo materno, que era claque en los espectáculos musicales», de donde «proviene mi gusto por la música que se transmitió por generaciones, ya que mi madre toca el piano», confió la artista a PUNTO SUR en esta entrevista.

Si bien actuó en los principales escenarios mundiales, Sangiorgio quiere que el arte llegue «a todos», quitándole cierta visión elitista. «No nos olvidemos que en Europa la ópera era un género popular, se cantaba en las calles, y entre nosotros tiene que serlo».

En ese sentido, la cantante celebró que el Coro Polifónico Nacional lleve el arte de manera gratuita, como los demás coros nacionales (de Jóvenes, de Ciegos, y otros). «Tenemos que aprovechar toda esta cultura», clama, convencida de que «el arte es alegría, colores, que nos es necesario a todos».

En la entrevista, Laura cuenta las sensaciones de cantar en nuestro máximo coliseo, la esforzada vida profesional de una soprano y aconseja a los jóvenes que quieren iniciarse en el canto y la ópera.

Sangiorgio, el sábado 21 de mayo, en el Centro Comercial de Lanús, acompañada por la Orquesta de Cámara del Municipio (Fotos: Carlos Pedro Zerbo, CCIL)

 

¿Cuándo te diste cuenta de tu vocación? ¿Cuándo fue que dijiste «quiero dedicarme a cantar»?

-En realidad, viene de familia, porque a mi mamá siemjpre le gustó mucho la ópera, y mi abuelo materno, en Italia trabajaba en la claque, le pagaban para aplaudir o para abuchear a distintas compañias de ópera. Entonces, por generaciones bajó ese amor por la ópera. Además, mi mamá estudió piano. Tengo dos hermanos, uno (N. de R: Pablo), violinista que toca en la Orquesta de Tango de Buenos Aires, en la Camerata Bariloche, y los tres jugábamos a cantar una ópera y adivinar cuál era. Despues, a los 15 años, empecé a estudiar en el Conservatorio (provincial Alberto Ginastrera), y era super divertido. Y decidí dedicarme a esto cuando integré el Coro Nacional de Jóvenes, que lo integraban jóvenes de 20 a 30 años, donde pude ingresar por una beca, y entonces me decidí a dedicarme a esto.

– Tu género específico el la ópera 

Primordialmente, pero también abordo otros géneros.

María Laura Sangiorgio interpreta «No llores por mí, Argentina».

-En el Teatro Avenida has cantado una letra que un autor le puso a una pieza de Ludwig V. Beethoven. ¿Con qué compositor te identificás más?

-La voz y los autores que uno canta va cambiando con el tiempo, por ejemplo, cuando yo tenía 20 años, con el timbre de mi voz de ese momento tenía un repertorio francés, o Benini. Con el paso del tiempo, la voz va cambiando, y ahora hago un repertorio lírico, y me siento cómoda para cantar con (obras de Giuseppe) Verdi, que  tiene una composición mucho más dinámica, un registro muy amplio, tiene coloratura (N. de R: El soprano de coloratura es un tipo de voz que tiene la capacidad de ejecutar sucesiones de notas rápidas dentro del registro vocal de soprano). Si bien todos los autores tienen su belleza, con Verdi yo me siento más cómoda.

-Tenés realmente una voz maravillosa. ¿Cuánto ensayo requiere diariamente? ¿Cómo es la vida profesional de una soprano? 

-Está bueno pensar al cantante lírico como si fuera un deportista, porque se piensa que para cantar se necesitan solo las cuerdas vocales, y en realidad las cuerdas vocales son el resultado de todo un trabajo previo, de aire, muscular, uno canta con todo el cuerpo, y por lo tanto, hay que ejercitarlo. Por supuesto las vocalizaciones; yo desde hace muchos años tengo mi profesora de canto que es foniatra, y ella hace que vayamos precalentando la voz en forma natural, porque nuestras cuerdas son nuestro instrumento, y lo tenemos que cuidar. Un violinista termina de tocar, guarda el violín en la caja y listo, pero nosotros llevamos el instrumento en nuestro cuerpo. Uno tiene que saber cómo hablar.

Por lo tanto, se necesita una buena vocalizción, una buena oberturista, que signfica alguien que te dé obras que tengan más que ver con tu registro.

– Lo que aprecio de los conciertos del Centro Comercial de Lanús es que va a disfrutar del arte un público que no es adinerado, lo cual derribaría el mito de que el arte de la ópera, la música clásica, es elitista. En una entrevista opinaste que «hay que acercar el arte a la gente».

Sí, creo que el arte tiene una función muy importante, es una comunicación constante entre el artista y el público. Si de ese público aunque sea una o dos personas lograron salir de todos sus problemas cotidianos y conectarse con lo que está escuchando y está viendo, funcionó. No nos olvidemos que el arte es un idioma que no tiene palabras, es universal.

El arte, para mí, tiene que llegar a todos lados, por eso tiene que haber un idioma que se adapte, por eso hay que llevar el arte a lugares a donde tenga acceso un montón de gente que por ahí hoy no lo tiene, que quizás no elige dedicarse a la ópera porque no la conoce. No está bueno que la ópera se considere elitista, ¡no nos olvidemos que no dejaba de ser música popular, la gente la cantaba en la calle! Y tiene que seguir siéndolo. Te saca de lo cotidiano.

-Te transporta.

-¡Exactamente! El arte es alegría, colores, nos es necesario a todos.

-Laura, has actuado en el Teatro Colón, en Nueva York, en Italia… ¿Cuál fue tu máximo auditorio?

-Uh… No te podría decir un número pero fue… (piensa)… Se me vienen a la mente el Teatro Avenida, el Colón -que es tan grande que verlo todo lleno… Imaginate). En este momento, se me vienen a la mente iglesias, donde canté muchísimo.

-¿Cómo es cantar en el Teatro Colón lleno, cómo es la sensación?

-Uff… ¡Es una cosa increíble! Lo que tiene el Colón es que si están todas las luces del escenario encendidas y las de la platea apagadas, primero que no ves nada, es una inmensidad… Estás vos solo con el director y… (dibuja un círculo enorme en el aire queriendo significar todo el teatro) ¡la nada misma! Es algo impresionante, imponente. Es un orgullo que tenemos los argentinos, de verdad. Es un teatro maravilloso. Yo me veo así de chiquitita, porque formo parte de un sistema musical, y por el otro lado, es mágico.

-Recién decías que hay que crear un idioma para comunicar mejor el arte. Sin embargo, una pieza de ópera escrita en italiano, si se canta en castellano, ¿no se pierde el espíritu que le quiso dar el autor? No me imagino en español «La Traviata» u «O sole mío».

-Sí totalmente, porque por ejemplo un aria, una canzonetta, tienen  mucho peso en su idioma original. Yo lo que diría, que está bueno, es que cuando se presenta el concierto, explicar de qué se trata el aria que se va a cantar o qué significa un título. Está bueno que uno pueda escuchar distintos idiomas pero que puedas entender lo que transcurre en el aria, eso sería lo ideal. Pero un aria es en italiano y es parte de la obra, no necesitás hablar italiano para endenderlo.

-¿Qué le aconsejás a los jóvenes que quieren inciarse en el canto, en la ópera?

Que apuesten, que lo hagan, que estudien, que toda pasión requiere de sacrificio, de perseverancia, porque se puede vivire de esto pero tiene su disciplina. Que apuesten, que es maravilloso, hacer algo que uno ama. Pero hay que ser perseverante, estudiar mucho, cuidarse.

¿Cuánto hay de talento y cuánto de transpiración?

Uhh… La verdad, yo diría un 50 y un 50 por ciento, y a veces un poco más de transpiración  que de talento. El talento es algo especial que uno tiene pero el talento, sin esfuerzo, no es nada.

-¿Cuándo y dónde van a ser tus próximas presentaciones?

-En este momento estoy en el Coro Polifónico Nacional, que es coro nacional, con el que vamos a actuar el 8 de junio,  a las 20.00, en el Centro Cultural Kirchner (el CCK), seremos 90 personsas divididos en dos grupos, que actuaremos sucesivamente. Luego, hay prevista otra presentación en julio, el calendario de actuaciones se puede ver también el el Instagram del Coro Polifónico.

El Polifónico es un coro que actúa de manera gratuita y es realmente un orgullo para todos los argentinos, como lo son los coros Nacional de Jóvenes, de Niños, de Ciegos, el Ballet, las Orquestas Sinfónica, Filarmónica… Realmente tenemos que aprovechar toda esta cultura que ¡además es gratuito! ¿Dónde tenés todos estos espectáculos por todos lados en los que no hay que poner un peso? Es maravilloso.

PARA VER. Otros videos de María Laura Sangiorgio:
La Traviata: https://www.youtube.com/watch?v=4O1nkNQNnGg
Alfonsina y el mar: https://www.youtube.com/watch?v=AjzS30s7dzw
En casa de Mariquita: https://www.youtube.com/watch?v=l6Bmqrfl-es
Dorotea, la cautiva: https://www.youtube.com/watch?v=td4chgDcQkU
Rosarito Vera: https://www.youtube.com/watch?v=TFX8Io5kyWk

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Año XVI Edición 5776